Aquí ya tienes la atención ganada. Solo hace falta aprovecharla con el mensaje adecuado, en el momento adecuado.
¿Te suena esto?
- Tienes una lista de contactos que apenas usas.
- Envías correos sueltos, sin plan, cuando te acuerdas.
- Nadie fideliza a clientes que no repiten y se olvidaron de nosotros.

